Multitasking: el coste del cambio

La multitarea parece una forma estupléndida de hacer varias cosas a la vez.

Pero las investigaciones cantan que nuestros cerebros no son tan buenos para ello.

De hecho,  sugieren que la multitarea
puede dificultar la productividad, al reducir la comprensión, la atención y el
rendimiento general (1).

Pero, ¿qué es lo que hace que la multitarea se cargue a la productividad?

Lentitud

Parece que cuando multitaskeamos realizamos varias cosas a la vez pero lo que hacemos realmente es cambiar nuestra atención de foco.

Y esto es un poco tenso.

Porque supone una distracción constante  de cada una de las tareas a las que sometemos a nuestra mente.

Lo que es igual a una mayor demanda mental que se asocia con el salto de una cosa a otra (coste del cambio).

A mediados de la década de 1990, se descubrió que, incluso cuando las personas sabían cuándo debían cambiar  entre dos tareas, seguían siendo más lentas.

También se vio que el aumento del tiempo disponible para la preparación del cambio de tarea redujo, pero no eliminó, el coste del cambio.

Lo que sugiere haber dos partes en este.

Una atribuible al tiempo que se tarda en ajustar la nueva configuración del control mental (que puede hacerse por adelantado si hay tiempo).

Y otra parte debida a la competición por el arrastre de la configuración del control del ensayo anterior (aparentemente inmune a la
preparación).

Es decir, que cuando cambiamos de tarea arrastramos la programación que requería la anterior.

Además, cuando nos centramos en una sola tarea que ya hemos hecho antes, podemos trabajar con el “piloto automático”, lo que libera recursos mentales.

Al cambiar de una tarea a otra, se omite este proceso y, en consecuencia, tendemos a trabajar más lentamente (2).

Ejecución 

La multitarea está gestionada por las funciones ejecutivas. Estas controlan y gestionan los procesos cognitivos en base a dos etapas.

1.- “Cambio de objetivo” (“quiero hacer esto ahora en lugar de aquello”)

2.- “Activación de reglas” (“estoy
desactivando las reglas para aquello y activando las reglas para esto”).

Ambos pasos nos ayudan a cambiar de tarea sin darnos cuenta.

Y aunque pasar por estas etapas pueda añadir sólo unas décimas de segundo, el tiempo empieza a sumar cuando cambiamos de tarea constantemente.

Esto puede no ser un gran problema cuando se dobla la ropa y se ve la televisión al mismo tiempo.

Sin embargo, si te encuentras en una situación en la que la seguridad o la productividad son importantes, como cuando conduces en medio de un tráfico intenso, incluso pequeñas cantidades de tiempo son críticas.

Comprender los costes ocultos de la multitarea puede ayudar a las personas a elegir estrategias que aumenten su eficiencia, como evitarla en tareas complejas.

Pero como siempre, cada cual escoge cómo operar en base a lo que llegamos a saber.

Por lo pronto mi objetivo ha sido cumplido: informarte de que el multitasking igual daña más que aporta.

Nos leemos pronto

Gara

Fuentes:

Asociación americana de psicología 

1. Madore KP, Wagner AD. Multicosts of multitaskingCerebrum 2019;2019:cer-04-19.

 

2.    Jeong S-H, Hwang Y. Media multitasking
effects on cognitive vs. attitudinal outcomes: A meta-analysis
Hum Commun Res. 2016;42(4):599-618. doi:10.1111/hcre.12089   como evitarl