La creatividad no es diestra

La semana pasada me entró curiosidad por la creatividad y me di cuenta de que tiene bastantes mitos.

Así que hoy traigo un post enterito dedicado a ella.

¿De dónde viene la creatividad?

La popular opinion es que parte del hemisferio derecho, y por eso, la gente más creativa o artística, lo tienen más desarrollado.

Pero esto no solo no es así sino que la creatividad funciona de manera muy distinta.

Creatividad en el hemisferio

La lateralización del cerebro no determina que seamos “derechopensantes” o “izquierdopensantes”, somos un poco más complejos que eso (estudio).

Pero respecto al mito del hemisferio derecho, un estudio sugiere que existe una tendencia hacia ese lado cuando una persona se enfrenta a una situación creativa desconocida:

En un ejercicio de improvisación de músicos de jazz se vio cómo los músicos con más experiencia se apoyaban más en el hemisferio izquierdo, en comparación a los inexpertos que lo hacían en el derecho.

Mostrando que, en ausencia de estructuras aprendidas la creatividad se lateraliza hacia el derecho.

Mientras que, en rutinas aprendidas la creatividad es empujada por el izquierdo.

Lo que igual explica la confusión respecto a la creatividad y la mitad derecha del cerebro.

Pero esta no parte de un lado de nuestra cabeza.

Creatividad por defecto

Lo que ocurre con la creatividad es que, depende de nuestra memoria e imaginación (estudio).

Y ambas parte de la red neuronal por defecto (formada por distintas áreas) y del hipocampo.

Ambas estructuras se activan durante la imaginación y los recuerdos, lo que implica una recombinación de detalles episódicos.

(Como personas, lugares y experiencias que hemos vivido y encontrado).

Este manejo de la información tan flexible en estas estructuras es un punto de inflexión para el pensamiento creativo, el cual necesita conectar la información disponible de nuevas maneras.

Por lo que la creatividad no es exclusiva de un lado, sino de diferentes sistemas del cerebro que convergen en la creación de algo distinto.

El pensamiento creativo sí puede ser dirigido

Podemos estimar si realmente nuestras ideas serán bellas, novedad o útiles, es decir, si funcionarán o no.

Pero respecto a ello, un estudio demostró algo muy particular:

Se pidió a artistas que generaran y evaluaran ideas para la portada de un libro a partir de breves descripciones.

Al generar ideas, hubo un aumento de la activación del hipocampo y de la red por defecto (imaginación, lo esperado).

Pero cuando se les pidió que criticasen sus dibujos respecto a la historia que tenían que describir, estas áreas se activaron a la vez que las frontales asociadas al control cognitivo.

La movida es que estas redes suelen funcionar de forma complementaria: cuando una se activa, la otra tiende a desactivarse.

Lo que deja entre ver que el proceso creativo fomenta la  conexión entre redes que normalmente trabajan por separado para hacerte llegar a una conclusión de tu creación.

Hecho que quizás tenga que ver con la infinita lista de beneficios que tiene la creación/creatividad para la salud del cerebro.

LA CREATIVIDAD ES UN ESPECTRO

Hay gente más creativa que otra.

Pero no es porque tengan un lado del cerebro más desarrollado, como podremos entender a estas alturas.

Simplemente se ha visto que los patrones de conectividad cerebral predicen la puntuación de creatividad (estudio).

Es decir que, en personas altamente creativas, las conexiones funcionales entre las redes por defecto, de control y de saliencia (una red implicada en el cambio entre las redes por defecto y de control), son más bestias.

O sea, que es una cuestión neurobiológica.

¿Y la creatividad se puede desarrollar?

Respondiendo, aún no se sabe cómo.

Es cierto que algunas estrategias pueden potenciar la creatividad a corto plazo.

Como cuando estamos atascados en un problema, hacer una pausa y divagar en otros temas, puede ayudarnos a encontrar una solución.

Y que pintar o aprender a tocar un instrumento pueden impulsar un poco nuestra creatividad.

Por eso, hasta que la investigación aclare si se puede mejorar, la educación artística al estilo de la vieja escuela puede que sea
nuestra mejor opción.


Nos leemos


Gara