La regla de los 5 segundos

Cuando se trata de cambiar algún hábito, como comenté en la entrada anterior, puede ser algo simple pero no fácil.

Simple porque se trata de una sola acción: hacerlo.

Y no fácil porque tienes que lidiar contigo mismo para ello.

Porque seamos sinceros, nunca vamos a tener ganas.

Por eso, hoy les traigo una peculiaridad del manejo de la mente que más que evidencia es un concepto.

Una genialidad de Mel Robbins que igual, en esos momentos de pereza o miedo, merece ser explorada .

Breve historia

Mel Robbins cuenta que tuvo depresión y problemas con el alcohol durante años.

Pero su vida cambió cuando una noche noche antes de apagar la televisión, vio un despegue de un cohete y se dijo:

– ¡A partir de mañana, despegaré como un cohete en las mañanas!

Al sonar la alarma a las 6 de la mañana, hizo una cuenta atrás de 5 segundos, y antes de llegar 0, se puso en pie.

Por primera vez en años había sido capaz de salir de la cama con el sonido de la alarma.

Al día siguiente hizo lo mismo, y al siguiente y al siguiente… y dio con que, con ese pequeño truco de contar, podía manejar su comportamiento.

¿Por qué?

Porque había creado una ventana mental de no negociación consigo misma desde la cual actuar.

La ventana de los 5 segundos

Justo cuando nos decimos “debería hacer x” o “me gustaría hacer…” y no lo hacemos en el momento, damos pie a nuestro diálogo interno: ese repertorio de excusas que ya conocemos y que supone una palanca de freno.

“Ya lo haré”, “mejor más tarde”, “¿y si lo dejo para después?”, empiezo mañana, etc.

Sin embargo, si nos movemos sin entrar a dar vueltas en nuestro pensamiento, es mucho más probable que realicemos lo propuesto.

La cuenta atrás distrae a tu cerebro evitando que te pares a hablar contigo mism@, permitiéndote moverte y actuar antes de que tu mente se cargue a la idea (cierre ventana).

Por eso se dice que la “técnica” rompe la barrera de activación de muchas tareas que nos da pereza empezar o que tenemos a medias.

Dejando pasar un poco mejor el miedo, creando impulso frente a deseos (autocontrol) y desarrollando una clave para los hábitos: actúas.

Es decir, que sirve de arranque (pero no de gestión).

Cómo usarla

Puedes hacer la prueba cuando tengas el impulso de hacer algo que realmente quieres y te da miedo o incomoda.

Por ejemplo, acercarte a alguien que te resulta interesante.

Establece la cuenta atrás y acércate mientras cuentas mentalmente. Cuando te des cuenta estarás en el campo de batalla.

Pero estarás.

Al igual que cuando no quieras ir al gym, o continuar estudiando, o salir a caminar o hacer un recado, o comenzar un proyecto, o dejar de comer mal, etc.

Al fin y al cabo, lo delicado de no hacer las cosas que realmente queremos, pero no tenemos ganas, es que son esas mismas las que nos llevarán a donde queremos estar.

¿No crees?

:- )

Fuentes:

Robbins, M. (2017). The 5 Second Rule: Transform Your Life, Work, and Confidence with Everyday Courage. Simon and Schuster.

Inzlicht, M., & Schmeichel, B. J. (2016). Beyond limited resources: Self-control failure as the product of shifting priorities. The handbook of self-regulation.