Productividad: Pomodoro Time

A la gente que le gusta ser productiva o que está interesada en la gestión del tiempo, es probable que les suene la técnica del pomodoro.

Consiste en trabajar en bloques de 25 minutos (pomodoros), intercalándolos con descanso de 5min.

Haciendo 4 pomodoros y siendo el último descanso de 25 min.

Es decir: 25-5-25-5-25-5-25-25 (descanso largo)

Para llevarlo a cabo existen dos reglas no negociables:

1) Escoger una sola tarea del to-do list.

2) Eliminar y bloquear cualquier distracción totalmente: no people, no móvil, no tele de fondo o cualquier distractor.

¿Por qué la técnica del pomodoro es efectiva?

El pomodoro limita la actividad mental durante el bloque de trabajo, forzando nuestra atención atención en la sucesión de eventos, lo que facilita dar con el estado de fl0ow y alcanzar altos niveles de concentración.

Dado que la capacidad de concentración disminuye a lo largo del tiempo, el descanso de 5 minutos interrumpe la caída, permitiendo que el cerebro la reestablezcla de 0, de cara al siguiente pomodoro.

Es como si corriésemos 25 minutos y caminásemos 5 (un entrenamiento HIIT).

De esta manera, la mente es capaz de dividir trabajos de mayor dimensión que de otra manera nos hubiera costado mucha más energía.

Por otra parte, al poder establecer metas por sesiones de trabajo, el volumen se hace más digerible.

Esto convierte el estrés/ansiedad en euestrés (estrés “positivo”), el cual contrariamente al otro, nos pone en acción, no nos bloquea.

Sin embargo, y como siempre, ni todo el mundo opera igual ni todo opera igual en todo el mundo, por lo que no está de más ver la otra vuelta del pomodoro.

Haciendo del tiempo enemigo

El pomodoro cuenta con dos inconvenientes:

1) Al descansar se interrumpe el estado de flujo, lo que puede ser muy costoso de reajustar en el bloque siguiente y terminamos “pasando”.

2) Algunas personas pueden entrar en “modo ejecución” y caer en el “tengo que terminar antes de que acabe el tiempo”…lo que genera una ansiedad contraproducente.

Esto último ocurre sobre todo en tareas creativas o que no requieren un reclutamiento de las altas funciones como pasear al perrro, limpiar la azotea, etc.

Este tipo de técnicas no son nuestra forma personal de hacer las cosas, por eso, más allá de variar los tiempoo a muchas personas les funciona aplicar la técnica de formar contraria: el pomodoro inverso.

Se aplican las mismas normas que en el clásico y se activa el temporizador con el inicio de trabajo, pero solo se detiene cuando se pierde la concentración o la tarea es abrumadora.

Así se consigue información acerca de nuesta capacidad de concentración que pueden usarse para saber cuándo somos más o menos eficaces o productivos, por ejemplo.

En cualquier caso, mi recomendación es que pruebes empezando por el clásico y vayas adaptándo a tu persona.

Nos leeemos