¿Género masculino y género femenino?

 El binomio

Las áreas responsables de nuestra conducta sexual presentan dos formas opuestas en el cerebro masculino y femenino.

Es lo que se conoce como diformismo sexual, y sigue dos patrones: o hembra menor que macho (H<M) o viceversa (H>M).

Sin embargo, a través de fenómenos de masculinación, desmaculinización y (des)feminización estas áreas son propensas a ganar características del sexo opuesto o a perder del propio, diluyendo dicho sistema y haciendo que, las características de las regiones entre cerebros sexuales opuestos pueden llegar a solaparse.

A pesar de que ya se reconoce este solapamiento, en general, el marco binario sigue dominando (cerebro masculino vs cerebro femenino).

Pero, algunas líneas de investigación apuntan que, dado los fenómenos de masculinización y feminización, los cerebros humanos se encuentran en un espectro sexual.

Paréntesis: es importante tener en cuenta dos cosas:

La primera es que la ambigüedad de los estudios es significativa porque es un tema lleno de intereses políticos y sociales, tanto de un lado como de otro.

Y la segunda, es que términos como cerebro masculino/femenino, transgénero, dismorfia, etc, tienen significados diferentes según autores (lo que se conoce como injusticia empistémica).

Hecho que ENTURBIA más el asunto, ya que estamos bordeando límites semánticos y metacognitivos.

Pruebas a favor

Aún así, en el 2021 se publicó un artículo muy interesante (que sigo buscando) que defiende que el cerebro sexual de cada persona es un mosaico único, exclusivo e individual.

Y una de las pruebas más simbólicas es la del núcleo del hipotálamo INAH3.

Esta área es crítica para la conducta sexual y la reproducción, y presenta tres regiones imposibles de predecir si son masculina o femenina en hombres y mujeres.

Lo que hace pensar que es la composición específica de todas las áreas del cerebro, y no el número de rasgos típicos F o M, lo que determina la base anatómica de nuestra identidad de género.

A parte de otros factores como la presión de ambiente, la educación o la epigenética, pero eso igual para otro post.

Nos leemos